La Dirección de la Policía Penitenciaria retiró 651 tomacorrientes y 562 metros de cable de distintos centros penitenciarios del país, como parte de una intervención para fortalecer la seguridad en las cárceles.
Ni los tomacorrientes se salvaron en las cárceles
La medida fue ordenada por la presidenta de la República, Laura Fernández Delgado, y ejecutada por el ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar Vargas, dentro de la nueva política de administración penitenciaria impulsada por esa cartera.
Además de los tomacorrientes, las autoridades retiraron 23 breakers, 27 tapas y cinco extensiones artesanales.



Según el Ministerio de Justicia, parte del cableado correspondía a instalaciones improvisadas o conocidas como «pegas», las cuales aumentaban el riesgo de accidentes y comprometían las condiciones de seguridad dentro de los centros penales.
Las labores fueron realizadas por la Dirección de la Policía Penitenciaria con el objetivo de eliminar vulnerabilidades que pudieran ser aprovechadas para actividades no autorizadas y reforzar el orden, el control y la disciplina en los centros de reclusión.
El ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar Vargas, afirmó que estas acciones forman parte del proceso para recuperar el control de las cárceles y fortalecer la seguridad del sistema penitenciario.
Cada vez con menos: reos perderán otro elemento en sus celdas
La Dirección de la Policía Penitenciaria retiró 651 tomacorrientes y 562 metros de cable de distintos centros penitenciarios del país, como parte de una intervención para fortalecer la seguridad en las cárceles. Ni los tomacorrientes se salvaron en las cárceles La medida fue ordenada por la presidenta de la República, Laura Fernández Delgado, y ejecutada …
La Dirección de la Policía Penitenciaria retiró 651 tomacorrientes y 562 metros de cable de distintos centros penitenciarios del país, como parte de una intervención para fortalecer la seguridad en las cárceles.
Ni los tomacorrientes se salvaron en las cárceles
La medida fue ordenada por la presidenta de la República, Laura Fernández Delgado, y ejecutada por el ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar Vargas, dentro de la nueva política de administración penitenciaria impulsada por esa cartera.
Además de los tomacorrientes, las autoridades retiraron 23 breakers, 27 tapas y cinco extensiones artesanales.



Según el Ministerio de Justicia, parte del cableado correspondía a instalaciones improvisadas o conocidas como «pegas», las cuales aumentaban el riesgo de accidentes y comprometían las condiciones de seguridad dentro de los centros penales.
Las labores fueron realizadas por la Dirección de la Policía Penitenciaria con el objetivo de eliminar vulnerabilidades que pudieran ser aprovechadas para actividades no autorizadas y reforzar el orden, el control y la disciplina en los centros de reclusión.
El ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar Vargas, afirmó que estas acciones forman parte del proceso para recuperar el control de las cárceles y fortalecer la seguridad del sistema penitenciario.
Cada vez con menos: reos perderán otro elemento en sus celdas
Nacionales – El Guardian CR
