La primera fila lleva ocupada más de dos horas. Casi tres, incluso. La muchedumbre se agolpa. Algunos corren para ocupar su sitio; otros ya lo dan por vencido. El tiempo pasa y La Cartuja de Sevilla se va llenando sin descanso. Más, más y todavía un poco más. Todos agitan su abanico en un vaivén casi hipnótico para ahuyentar el tórrido calor de Sevilla. La grada se completa con la calma de quien sabe que tiene el asiento reservado. Así pasan los minutos hasta las 19:00 horas. Comienza la Velada del Año VI.
La cita, que se celebra en el estadio La Cartuja de Sevilla y se retransmite en ‘streaming’ para toda la comunidad hispanohablante, ya acumula más de cuatro millones de visualizaciones en Twitch, YouTube y TikTok
La primera fila lleva ocupada más de dos horas. Casi tres, incluso. La muchedumbre se agolpa. Algunos corren para ocupar su sitio; otros ya lo dan por vencido. El tiempo pasa y La Cartuja de Sevilla se va llenando sin descanso. Más, más y todavía un poco más. Todos agitan su abanico en un vaivén casi hipnótico para ahuyentar el tórrido calor de Sevilla. La grada, sin embargo, se completa con la calma de quien sabe que tiene el asiento reservado. Así pasan los minutos hasta casi las 20:00 horas. Comienza la Velada del Año VI.
Ibai Llanos aparece. comentando, mientras animaa los boxeadores que hoy se enfrentan cara a cara.. Él es el organizador de un evento que celebra su sexto año y que ya se corona como la cita que más visitas en streaming ha alcanzado de la historia. El año pasado fueron más de nueve millones y este, contra todo pronóstico, la cifra también sorprende. Más de ocho millones de visualizaciones, dicen. Quizá porque para esta sexta edición se han utilizado tres canales distintos: Twitch, YouTube y TikTok. O quizá porque la comunidad latina tiene una relevancia mayúscula en esta edición.
«Cinco, cuatro, tres, dos, uno». Ahora sí. El vasco afincado en Barcelona se sube al escenario. Lento, pero decidido. «Vamos a tener una velada espectacular», grita. Y a su lado, aparecen los tres comentaristas que narrarán esta velada. Por primera vez, al youtuber español Luzu le acompañan Reven y Jaime Ugarte y también otros comentaristas latinos. Ellos son Quackity desde México y Momo, de Argentina. Y las novedades no paran de llegar. La Velada del Año VI ha estado en constante cambio. Literalmente. Porque el escenario no ha parado de desplazarse durante las ocho horas que ha durado la cita de boxeo amateur.
Cuesta siete horas y nueve combates. Por fin, es el turno del main event. TheGrefg contra IlloJuan. Y el público grita. Grita con ambos. Piden ruido y el público responde. Farruko con el murciano deja el listón muy alto. «Hoy se tiene que caer La Cartuja». Y vaya si se cae. Segundo combate para David Cánovas y debut para el malagueño. Y a medida que pasan los segundos los asistentes a La Velada parecen decidirse. Ya hay un claro favorito. «Illojuan, Illojuan», corean sin descanso durante la presentación. Terminan las instrucciones y, tan deportivos como siempre, se dan el abrazo que evidencia su amistad.
Se cruzan derechas y el murciano le acorrala contra la esquina. Quedan 10 segundos para que termine este asalto, y el resultado final sigue sin ser tan obvio como podría parecer. Segundo asalto y el duelo entre streamers sigue igualado. Todo se decidirá en este tercer asalto. Tres minutos que se convierten en segundos. Y cuando por los altavoces suena el nombre de TheGrefg se da por finalizado uno de los eventos de streaming más multitudinarios.
La última actuación de la noche también tiende a ser la más espectacular. Son Lucho RK y la Pantera encima de una estructura que se asemeja a un perro y con un cartel que se lee: «Somos tus padres». «Somos dos chicos de las islas que están empezando a hacer las cosas como se deben», comienzan. Ahora, dicen, saben qué hacer sobre un escenario. Y lo demuestran. Abre Lucho con su Tócate Sola en el que parece ser el espectáculo más largo de la noche. Rápidamente le sigue su compañero con Gout. Uno a otro se intercambian el protagonismo sobre el escenario. Y traen una sorpresa. Ellos dicen que «no vienen solos», y por las escaleras aparece Juseph, artista de dembow. Y así, termina La Velada del Año VI. De principio a fin. Pero, ¿qué ha pasado entre medias?
La noche en Sevilla ha estado repleta tiembla con el combate entre Plex y Fernanfloo. Y la pregunta que todos se hacen, ¿saldrá Aitana durante la entrada del español? Cuando aparece por la puerta grande, la que antes ha usado Roro, los primeros acordes de la versión épica de Transformers empiezan a sonar. Pasa de ser un mero gladiador -como fue en la cuarta edición del encuentro- a ser el emperador. Y con todo su equipo de blanco, se sube a lomos de un gran león y cruza la pasarela. Aitana no canta, pero participa, tal y como se ve en ese sentido beso que se dan al despedirse.
Comienza el combate estrella. El penúltimo de La Velada. Plex le tantea con el jab, mientras los pies del español se mueven imperceptibles a la vista. La esquina roja le anima mientras juega agresivo a un juego que ya domina. Faltan menos de 10 segundos para que la campana suene. Y el ganador ya está decidido. No hace falta decirlo. Un claro tres a cero para el español. El ganador de este penúltimo combate es, sin duda, Plex.
Antes del español, sin embarbo, el ring lo ha ocupado otro de los combates más signficativos de la velada, esa que empezaba a encarar su recata final. Y qué mejor que hacerlo de la mano de The Winner Takes it All y todo un festival mexicano detrás. Es la entrada de Samy Rivers y parece insuperable. No lo es. Rocío Bueno, Roro, vuelve a conquistar La Cartuja un año más, y después del robot gigante de la pasada edición, este año apuesta por otra estructura. Más grande. Más temida. La creadora de contenido madrileña se sube a un dragón. Con escamas. Que tira fuego. Y, de fondo, un mensaje inspirador. «A todos los que hoy perseguís un sueño, dejad que os subestimen», menciona. No podía faltar ese apasionado beso a su novio, Pablo, el gran protagonista de sus vídeos en redes sociales.
Todo el mundo mirando. Todo el mundo pendiente después de aquella discusión por el rígido casco de la madrileña, frente al acolchado de la mexicana. Primer asalto. Igualado. Segundo Y tercer asalto. De nuevo, igualados. Ahora bien, por decisión unánime, la madrileña obtiene la esperada victoria. El público enloquece. Celebran un triunfo que ya estaba destinado. «La victoria es de ellos», decía en ese primer mensaje. La victoria, en este caso, es suya. Es de toda La Cartuja. «No me quería hacer expectativas. Muchas gracias por confiar en mí, porque hay veces que yo no lo hago», dice, emocionada, antes de que suenen las primeras notas de Rakata en la actuación de Yandel, o su mítico Teléfono. Medley tras medley, el puertorriqueño levanta él solo a las 80.000 personas que completan el aforo de La Velada del Año VI. Salta, deja a su público cantar y vibra con la energía de quien sigue siendo una de las estrellas más importantes del género urbano. Y termina con esos versos tan conocidos de su discografía: «Me vuelve loco tu pelo / tu boca, tu piel/ tu cintura/ Seguimos acercándonos» .
Otro de los combates más interesantes lo protagoniza uno de los veteranos. La leyenda de las veladas, como gritan entre el público. Es ViruZz, o Víctor Mélida. De nuevo, un combate entre Argentina y España. Y Gero Arias, creador de contenido al otro lado del Atlántico, guarda un arma secreta. Su entrada gana. Sale con Paulo Londra, uno de los cantantes de urbano más conocidos en el sector. ¿Será este el desenlace de su combate? El público, enloquecido una vez más, no tarda en adivinarlo. Es el primer duelo sin protección. Primer asalto y el español al suelo. Un golpe no válido, dicen. Pero el argentino lo celebra igual.
Segundo asalto y parece que el español remonta lo que ya parecía perdido. El futuro es incierto. El tiempo se acaba para los creadores de contenido y la tensión es más que palpable en el cuadrilátero. La decisión es unánime. El público lo sabe. No parece sorprender. El elegido de este quinto combate es Gero Arias. Y Argentina cambia la tradición.
Se aproxima el séptimo combate de la noche. Kidd Keo contra Lit Killah en el que parece, nuevamente, el combate más esperado del momento. España y Argentina. Por tercera vez. El rapero español ya lo dejó claro: «Quiero que se recuerde la paliza que le voy a meter», confeso a EL MUNDO este viernes. Ahora, la suerte está echada y la pelea, muy disputada. Después de una entrada triunfal de la mano de Thiago PZK, otro artista de urbano del sector, el cantante argentino entra al ring decidido.
La campana suena y el combate comienza. Asalto tras asalto los golpes se suceden sin orden. Directos, jabs, ganchos. Uno y otro lideran en la que parece una de las batallas más reñidas de la noche. El jurado parece no pensar lo mismo, y, por decisión unánime, la victoria se la vuelve a llevar el argentino. El español, que dijo que recordaría «la paliza», no ha logrado ese objetivo que se impuso a sí mismo.
No todo son combates. Acontece un minuto de silencio para Gaspi, uno de los humoristas y creadores de contenido más queridos y respetados. También un antiguo participante de La Velada. Falleció hace un mes en un accidente de helicóptero y hoy La Cartuja llora la pérdida como si fuese la suya propia. Quizá lo es. La velada continúa, y lo hace de la mano de Alondrissa y Angie Velasco, el único combate entre dos latinas en la historia de la cita de Ibai. Y así se vive. Aun más cuando es Eladio Carrión el que acompaña a Alondrissa hasta el cuadrilátero.
La argentina Angie Velasco termina siendo la campeona de un combate rápido, ¿sencillo? e indoloro. La youtuber recibe el cinturón y rápidamente aparece Bad Gyal, la reina del pop, la diva sin igual. Empieza con Cara y ya es evidente su dominio del escenario, que se hace pequeño ante la catalana. Canta Fashion Girl, La Iniciativa, Da Me. Todos esos temas que la mantienen en lo más alto de la pirámide. Mueve las caderas y el público enloquece en la que es la actuación musical más esperada de La Velada del Año VI. Llega su despedida y lo hace por todo lo alto: con ese Chulo tan conocido y que argumenta por qué es una de las estrellas del sector.
Por fin, le toca el turno a Edu Aguirre contra Gastón Edul. ¿Saldrá Cristiano Ronaldo? No es ninguna sorpresa que el de El Chiringuito es amigo del futbolista. La respuesta llega rápido. Y si los gritos ya parecían imposibles de replicar, es porque aún no había llegado Gastón Edul, el periodista deportivo argentino que se enfrenta con su homólogo. Abuchean. La Cartuja enfurece hasta que aparece el español y eso de «campeones del mundo» vuelve a resonar por el estadio. Ovacionan. Y aún más cuando Taburete entra en acción con su Vino y Cemento. Y aún un poco más cuando es Cristiano Ronaldo quien aparece en un vídeo a través de las pantallas. Se cae el estadio en uno de los combates más esperados. Se vive como una revancha del Mundial. Argentina contra España, de nuevo.
Los periodistas deportivos compiten sin protección de la nariz. Es el primer combate en hacerlo. Los golpes parecen más fuertes. Más directos. Tres asaltos muy disputados que dan la victoria cuatro a cero a… Edu Aguirre. De nuevo, gritos, saltos, ovación desmedida. Y Sí. Vuelve a sonar eso de «campeones del mundo». Una segunda final, en definitiva. Edu Aguirre recibe el cinturón, ese que le acredita como vencedor. Y no deja pasar la oportunidad para decir unas palabras: «Viva España. Viva Argentina. Esto es solo un deporte», asegura antes de volver a enseñar la réplica de la Copa del Mundo y volver a iniciar ese «campeones del mundo».
«Quiero dar las gracias. Este ha sido un proceso demoledor», explica el periodista ganador. Agradece a todo su equipo, a su rival, a su familia y amigos. Y cuando ya no le quedan más miembros importantes cambia la narrativa. «Mucha fuerza para los afectados en los incendios de Madrid», grita. Y el estadio le corresponde. En fuerza. En intensidad. En sentimiento.
La de Marta Díaz y Tatiana Käer es una pelea lenta. Sin dominantes. El público en silencio, dividido entre las dos españolas y sin saber quién es su favorita. La primera en entrar al cuadrilátero sevillano lo hace sentimental. Es Marta Díaz, de blanco y con una compañera: su hermana, y es la primera vez que aparece ante las pantallas. Entre besos y abrazos sentidos, ambas se dirigen hasta el ring. Sale Tatiana Käer y vuelve a sonar eso de «no somos enemigas. Tampoco vamos a ser amigas». Hoy esa animadversión está a punto de terminar. Primer asalto completado. Golpes directos, esquivas. Mucho cansancio, quizá. Segundo asalto. Más de lo mismo. Tercer asalto y… «La ganadora de este cuarto combate es la esquina roja». Un momento de confusión, y la mano de Marta Díaz se alza alto. «Ahora mismo no me salen las palabras ni las lágrimas. Han sido semanas muy difíciles», empieza. Y no termina. Se deshace en agradecimientos, mientras las respiración se le entrecorta. A su hermana, su «hermanita», a su equipo, a Tatiana, a Alsa, patrocinador de La Velada. A todos.
El espectáculo viene seguido de una pausa. Accidental. O quizá intencional. Y después de 20 minutos de espera… «Brrrrrrr. Real hasta la ¿qué?», se escucha en los altavoces. Y el público no necesita más. Él es Anuel AA, junto a su «real hasta la muerte» tan conocido, otro de los artistas confirmados para la Velada del Año VI. La espera parece haber merecido la pena. Con una cruz a modo de micrófono, el puertorriqueño toca los temas más conocidos de su repertorio. Sola Amanece, ¿Qué nos Pasó? Una tras otra y casi sin descansar. No termina ninguno de esos temas. Tampoco parece necesario que lo haga cuando mantiene al público tan enganchado al espectáculo de luces rojas. Eso sí. Que sus «que se escuche hasta en el Cielo y el Infierno» no falten. Y no lo hacen.
Clersss entra icónica. Decidida. Un ejército de tortugas la sigue. Son todo referencias de la creadora de contenido española. Y, de repente… Metrika, una de las cantantes españolas del momento. Conquista la entrada como hace el combate. Jabs, ganchos y crochets se suceden uno a otro en una combinación que dura los tres asaltos. La española, en la esquina azul, se enfrenta a Natalia Mx, creadora de contenido y streamer mexicana. Tres asaltos que dan la victoria, nuevamente, a Latinoamérica.
No pasa mucho tiempo hasta que ese «A Dios le pido / que mi madre no se muera» llena el escenario. Es Juanes. Su actuación tiñe de nostalgia La Cartuja al cantar algunos de los temas más importantes de su repertorio. A su clásico A Dios le pido se suma un medley entre Nada Valgo sin Tu Amor y ese hit con Morat que tanto levanta al público. Besos en guerra. La de Juanes es una pausa merecida. Y que el público no se relaje porque el colombiano los vuelve a levantar con eso de «Tengo la camisa negra, hoy mi amor está luto».
El primer combate lo luchan La Parce, creadora de contenido colombiana, y Fabiana Sevillano. Esta última entra de blanco. Sonriente. El público ruge y no para de hacerlo en todo el combate. El estadio se desvive por la de la esquina roja. Algunos la conocen por TikTok, otros por Instagram, y ahora la creadora de contenido sevillana -valga la redundancia- parece haber encontrado su nicho en el boxeo, en las peleas y en el cuadrilátero de La Cartuja. Su rival, en la esquina azul, acumula también miles de seguidores en la que es una Velada protagonizada por mujeres. Y es que seis de los ocho talentos con mayor repercusión son femeninos. A ellas se suman Roro, con el contenido individual más visto, Samy Rivera y Marta Díaz como las líderes de convocatoria en el panorama hispanohablante.
La pelea entre Fabiana y La Parce no se alarga. Primer asalto y la colombiana parece ser la clara dominante. Hasta se permite celebrarlo con un baile entre asaltos. Parece casi un presagio del resultado final. Dos asaltos más y… Llega la valoración final. La esquina azul salta al ring. El público grita. Abuchea. Llora la derrota de su clara favorita. La Parce ha ganado el primer cinturón de La Velada del Año VI, y la noche solo acababa de empezar.
El evento vuelve a superarse un año más. Suenan las campanas del combate y todo lo demás desaparece. Los gritos enfurecidos del público se graban en las memorias de todos los presentes. No ha terminado esta edición y ya se fraguan los combates para la siguiente. AuronPlay y Willyrex lo confirman. Más de ocho millones de visualizaciones y subiendo. 20 participantes. 10 combates. Y un público entregado a la causa. «Gracias a todos. Este cinturón es vuestro. Aquí ya no hay nada que hacer», dice Cánovas tras recoger el último cinturón de la noche. Ya no hay nada que hacer, porque La Velada del Año VI ha sido Imparable. Increíble. Imposible. En definitiva, irrepetible.
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