Son las 6.30 de la mañana en Nueva York, la ciudad se está desperezando y Patti Smith (Chicago, 1946) ha recibido la llamada de la Fundación Princesa de Asturias hace unos minutos para comunicarle que es la ganador del Premio Princesa de Asturias de las Artes de 2026. «Les he dicho que esa llamada es como despertar con el sonido de mil palomas», incide la artista que ha pedido quince minutos para prepararse para esta charla telefónica con EL MUNDO tras responder de inmediato a una petición por mensaje. Cuando ese tiempo ha vencido, es ella quien toma la iniciativa: «Estoy preparada, puedes llamarme».
Son las 6.30 de la mañana en Nueva York, la ciudad se está desperezando y Patti Smith (Chicago, 1946) ha recibido la llamada de la Fundación Princesa de
Son las 6.30 de la mañana en Nueva York, la ciudad se está desperezando y Patti Smith (Chicago, 1946) ha recibido la llamada de la Fundación Princesa de Asturias hace unos minutos para comunicarle que es la ganador del Premio Princesa de Asturias de las Artes de 2026. «Les he dicho que esa llamada es como despertar con el sonido de mil palomas», incide la artista que ha pedido quince minutos para prepararse para esta charla telefónica con EL MUNDO tras responder de inmediato a una petición por mensaje. Cuando ese tiempo ha vencido, es ella quien toma la iniciativa: «Estoy preparada, puedes llamarme».
La voz de Patti Smith suena tranquila al otro lado de la línea, vivaz pese a la hora que marca su reloj. La emoción, sin embargo, se va filtrando en su tono cada vez que recuerda que acaba de ganar el Princesa de Asturias. «Es un galardón muy prestigioso y además es en España, que es un país que amo y al que estoy muy conectada», repite en varias ocasiones la madrina del punk, la poeta transgresora, la referencia femenina de la contracultura neoyorquina de los 70. «Hay tantos artistas en el mundo, tanta gente haciendo un gran trabajo que ser elegida es muy gratificante y alentador. En diciembre cumpliré 80 años, este premio es un nuevo comienzo. Es un gran validación de mi carrera, pero también es un gran estímulo para todo el trabajo que tengo por hacer«.
Son cinco décadas, con algún parón largo entre medias, las que Patti Smith ha entregado a la música y la poesía. Sin ella no se podría entender el punk rock que atronó a finales de la década de los 70. Horses fue uno de los hitos fundacionales de ese movimiento y en octubre del pasado año estuvo en el Teatro Real de Madrid para celebrarlo dentro de la gira del 50 aniversario de ese álbum. Este octubre ya advierte de que pretende estar nuevamente en España, en este caso en Oviedo, para recoger el premio. «Si nada lo impide, allí estaré», afirma desde el otro lado del teléfono.
Porque además la gala de los Princesa de Asturias, que cada año se celebra en las últimas semanas de octubre en la capital asturiana, coincidirá con los 50 años del primer viaje y del primer concierto de Patti Smith en nuestro país: 20 octubre de 1976 en Badalona. «Estar exactamente 50 años después en España es muy especial, desde el primer día he sentido el amor acogedor del pueblo español hacia mí. La verdad es que nunca he tenido que luchar por él. No importa la generación, en España siempre me han acogido con cariño. Por eso lo primero que pensé fue lo que significa volver a estar allí», detalla. Y vuelve: «Tengo tantos amigos por toda España… A Laura Lorca [sobrina de Federico García Lorca y directora de su museo], a Rosalia…»
- Me consta que la obra de Picasso y Lorca son muy importantes en su carrera. Por lo que veo también algo ha aportado ahora Rosalía. ¿Qué importancia tiene la cultura española en su trayectoria?
- A Rosalía la adoro, es una chica maravillosa. La he visto un par de veces y nos escribimos. Para mí es una gran artista y una gran fuente de inspiración. Mi primer gran amor en el mundo del arte fue Picasso, así que podría decir que mi trayectoria va de Picasso a Rosalía con muchas cosas entre medias. Después de la llamada del Princesa, lo primero que he recibido son el mensaje de Laura Lorca y el tuyo. Todavía tenía sueño, pero ahí fue donde realmente supe que era cierto, que no estaba soñando y había ganado. Me siento un poco mal porque me estoy despertando y no te estoy respondiendo a las preguntas.
- No se preocupe, se la puedo repetir. ¿Qué importancia ha tenido la cultura española en su trayectoria?
- Quizás es la más importante porque puedo remontarme a los 12 años que fue cuando descubrí a Picasso y el cubismo. Ver su obra en persona fue lo que me hizo querer ser artista aunque no estaba muy segura de lo que haría en ese momento. Su obra me hizo querer tomar el camino del artista y leer la poesía de Lorca. Siendo adolescente, Lorca me llevó hacia el camino de la poesía y creo que también la energía de mis actuaciones en España, especialmente de los jóvenes, siempre me ha impulsado. Incluso he ido a Blanes para ver dónde escribió Roberto Bolaño su novela 2666. He estado en todos lados en España, ya sea en sus iglesias, siguiendo sus caminos para peregrinos y visitando sus grandes bibliotecas como yendo a ver los fuegos artificiales en San Sebastián. Así que diría que no es solo su arte, aunque siempre que estoy en Madrid voy a ver mi cuadro favorito, El Guernica, es el aliento de la gente. De gente como Rosalía, de gente muy joven, que siguen yendo a verme.
- Este premio le llega en un momento realmente convulso del mundo. Usted siempre ha sido activista política, ha impregnado su obra musical y poética con ese activismo y ha participado en múltiples protestas contra la guerra. ¿Siente que se ha refrendado ese mensaje suyo con este galardón en este preciso momento?
- Es importante que todos nosotros, sin importar nuestro estatus, alcemos la voz. Ni siquiera por la política, sino por el humanismo. Lo que sucede en el mundo actual es más urgente y más terrible, está más allá de la política. Estamos en el centro de una crisis humana, humanista y esto es lo que me tiene profundamente preocupada. Desconsolada, incluso. Me veo obligada a pronunciarme en contra de mi país, estamos perpetuando las cosas más terribles que recuerdo en toda mi vida. Me siento decepcionada por cómo los seres humanos estamos tratando a otros seres humanos. No sé si este es el foro adecuado, pero tenemos que hablar cuando sabemos que las cosas están mal y estamos viendo genocidios. Estamos viendo hambrunas, la destrucción de nuestro medio ambiente, atrocidades contra niños… y mi gobierno es el menos caritativo. Por eso es el momento de que la gente nos alineemos sin importar las fronteras, los países ni la política.
- Al principio de esta llamada decía que este premio era un gran impulso y una validación para usted, ¿qué siente que tenía que validar y para qué necesitaba impulso?
- No me veo a mí misma como una carrera, simplemente soy un artista y trabajo todos los días en ello. Como cualquier persona que se acerca a los 80, a veces me canso, siento dudas y desánimo, esto es como una luz que brilla. Mientras hablo contigo y me despierto, siento que estoy a punto de empezar un día hermoso. Sinceramente todos los días me despierto muy angustiada por lo que pasa en el mundo y esto es un rayo de alegría y energía para mi trabajo. Puedo prometerle a la princesa Leonor que trabajaré más duro que nunca para honrar este reconocimiento porque significa mucho para mí.
Es en ese momento cuando Patti Smith advierte, con suma educación, que debe parar para tomarse una taza de café. «Es mi otro pequeño premio, con él celebraré el que me han dado. Espero que podamos vernos en Oviedo», se despide. Y vuelve a su vida, con la vista puesta en su regreso a España.
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