<p>»Más o menos sé lo que es la Inteligencia Artificial pero no sé ni cómo se usa ni qué utilidad concreta tiene para un escritor». Juan Pablo Fusi, catedrático emérito de Historia Contemporánea de la Universidad Complutense de Madrid y coautor del libro <i>Vidas españolas.</i><i>Razón biográfica de España </i>junto a su colega Ricardo García Cárcel, contesta así a la crítica <i>Un mal ejemplo, </i>firmada por José Luis García Martín y publicada por los periódicos del Grupo Correo el sábado 21 de febrero. <strong>La reseña atribuye a su texto una cantidad desproporcionada de erratas</strong>, más de 500, «que son la señal de haber recurrido a la ayuda (y algo más que la ayuda) de la Inteligencia Artificial». </p>
Una crítica atribuye a ‘Vidas españolas’ una cantidad desproporcionada de erratas procedentes de Wikipedia y de otras fuentes habituales de la IA.
«Más o menos sé lo que es la Inteligencia Artificial pero no sé ni cómo se usa ni qué utilidad concreta tiene para un escritor». Juan Pablo Fusi, catedrático emérito de Historia Contemporánea de la Universidad Complutense de Madrid y coautor del libro Vidas españolas.Razón biográfica de España junto a su colega Ricardo García Cárcel, contesta así a la crítica Un mal ejemplo, firmada por José Luis García Martín y publicada por los periódicos del Grupo Correo el sábado 21 de febrero. La reseña atribuye a su texto una cantidad desproporcionada de erratas, más de 500, «que son la señal de haber recurrido a la ayuda (y algo más que la ayuda) de la Inteligencia Artificial».
¿Qué es Vidas españolas. Razón biográfica de España (siglos XVI-XX)? Según la descripción de su editorial (Taurus), el libro reúne en 172 páginas «51 breves biografías abordadas desde una óptica analítica y puntual, con tres objetivos fundamentales: superar el reduccionismo en el que tradicionalmente se han situado los estudios biográficos en nuestro país para rescatar del olvido a muchos personajes históricos condenados al silencio; insertar a cada personaje en su marco histórico para explorar la red de relaciones en las que se movió; y estudiar la proyección mediática de cada uno de ellos a lo largo del tiempo. Estas tres premisas permiten ahondar en lo que se podría llamar la construcción de la propia ejemplaridad con sus consensos y disensos, así como precisar cuándo y cómo se han configurado tales personajes como referentes de nuestro pasado». Los perfiles escritos por Fusi y García Cárcel rondan los 15.000 ejemplares y están dedicados a filósofos, políticos, artistas y militares del Imperio Hispánico.
La acusación de fraude es especialmente grave por el peso de los autores de Vidas españolas y por el sello de la Fundación Juan March, que fue la primera promotora del proyecto y cuyo director, Javier Gomá, firma su prólogo. Fusi, formado en Óxford, es autor de 33 libros y fue director de la Biblioteca Nacional y de la Fundación Ortega y Gasset. García Cárcel es catedrático de Historia Moderna en la Universidad Autónoma de Barcelona, es académico de la RAH y recibió el Premio Nacional de Historia en 2012. Tienen 80 y 77 años, respectivamente, y su defensa emplaza a leer los perfiles de Vidas españolas. Según Fusi, los textos están planteados desde un sentido radical de la autoría que se puede percibir a simple vista. «Son textos indudablemente personales, basados en interpretaciones, imposibles para una máquina. No hay ni siquiera un esquema que se repita en las entradas», explica Fusi a EL MUNDO. El historiador acepta que en el texto «hay erratas, porque es inevitable que en un libro con tanta información no aparezcan. Yo corrijo mucho peor en pantalla que en papel», pero invita a buscar en los textos.
Un ejemplo tomado de la entrada dedicada a Hernán Cortés:
«El maniqueísmo debe superarse. Ni providencialismo mesiánico ni fatalismo destructor. Espíritu inquieto, religiosidad pragmática, amante del género femenino y aprendiz de humanista son valores incuestionables en Hernán Cortés. […] En su éxito influyeron factores fundamentales, como el biológico (las epidemias), el absoluto desmigajamiento de la comunidad indígena, los propios instrumentos de la conquista (caballos, perros y armas de acero), la cultura de la guerra y hasta la fortuna, que destaca mucho Esteban Mira. Ejerció bien el optimismo de la voluntad y sus habilidades diplomáticas más que militares. Nunca fue un genio militar, supo rodearse de capitanes de oficio y tuvo una notable capacidad de seducción y manipulación, sabiendo adaptarse a cada coyuntura y administrar convenientemente la fuerza y la debilidad».
Otro texto tomado de la entrada de Hernando de Talavera:
«El término tolerancia es equívoco. Tiene tres acepciones, como señaló lúcidamente Francisco Tomás y Valiente. Una es el concepto de indulgencia, que se entiende como el comportamiento elusivo de un superior respecto al castigo merecido por un inferior para evitar males mayores a este. Se fundamenta en la economía del poder, en el arte de gobernar desde el principio de la benevolencia. Otra acepción es la que presupone, dentro de una pluralidad de opciones, el mal menor. No se ejerce esa presunta tolerancia desde el principio de la generosidad, sino desde el pragmatismo y la hipocresía. Se es tolerante en tanto que se carece de fuerza suficiente para ser intolerante. La tercera forma de tolerancia es la propia del pensamiento ilustrado: la libertad de ejercicio del pensamiento autónomo, el respeto recíproco entre hombres iguales en derechos y libertades, el cuestionamiento del concepto de herejía, la legitimidad de la duda respecto a la verdad única. Pero esta última acepción de la tolerancia no fue un invento ilustrado, como ha subrayado Ángel Alcalá. Mucho antes que Voltaire escribiera su célebre Tratado sobre la tolerancia (1763), en el pensamiento español se había ido construyendo un discurso sobre el concepto liberal de tolerancia».
La críitica de José Luis García Martín sostiene que la abundancia de erratas es reconocible para cualquier profesor acostumbrado a corregir trabajos de clase porque es la señal que delata el recurso a la inteligencia artificial. «Hay errores que proceden directamente de la Wikipedia, una de las fuentes de la IA, pero las biografías que se pueden leer libremente en esa enciclopedia son por lo general bastante más completas y mejor informadas que las que encontramos en el libro».
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