<p>El primer día que <strong>Hero Fiennes Tiffin</strong> (Londres, 1997) se encontró en un set de rodaje con <strong>Guy Ritchie</strong>, el cineasta británico le colocó una ametralladora en las manos para que aniquilara sin piedad a un grupo de nazis. La escena, parte de <i>El ministerio de la guerra sucia</i>, sumió primero en las dudas a un actor que había crecido como estrella adolescente en el universo <i>After </i>y que se había criado en una de las grandes sagas de la interpretación británica y mundial, los Fiennes. Solo unas tomas después, ese mismo joven estaba entusiasmado con la idea de adentrarse en la violencia, de cargarse a todo el que se le pusiera por delante con su ametralladora.</p>
El actor, integrante de una de las grandes sagas de la interpretación mundial, protagoniza la serie El joven Sherlock en Prime Video
El primer día que Hero Fiennes Tiffin (Londres, 1997) se encontró en un set de rodaje con Guy Ritchie, el cineasta británico le colocó una ametralladora en las manos para que aniquilara sin piedad a un grupo de nazis. La escena, parte de El ministerio de la guerra sucia, sumió primero en las dudas a un actor que había crecido como estrella adolescente en el universo After y que se había criado en una de las grandes sagas de la interpretación británica y mundial, los Fiennes. Solo unas tomas después, ese mismo joven estaba entusiasmado con la idea de adentrarse en la violencia, de cargarse a todo el que se le pusiera por delante con su ametralladora.
Algo en aquel momento, el de un joven bellísimo y de exquisita educación en mitad de la guerra, también encandiló a Guy Ritchie. Le volvió a llamar, pero esta vez ni habría nazis ni habría ametralladoras -quizás sí hubiera alguna-. Solo tendría que convertirse en un absoluto mito de las letras británicas. En el detective más famoso y replicado de la literatura universal al que ya habían dado vida Buster Keaton, Peter Cushing, Roger Moore, John Cleese, Michael Caine, Charlton Heston, Jeremy Irons, Robert Downey Jr., Benedict Cumberbatch… Hero Fiennes convertido en su héroe de la infancia: el nuevo Sherlock Holmes.
«Diré que es un sueño hecho realidad, pero creo que nunca me había dado cuenta de que era un sueño que tenía. Siempre he sido fan de Sherlock Holmes, pero nunca había visto a nadie haciéndolo y había pensado que quería ser yo el que estuviera ahí ni que fuera a interpretarlo en algún momento», explica el protagonista de El joven Sherlock, la nueva adaptación del detective en forma de serie que han creado Matthew Parkhill y Guy Ritchie y que acaba de estrenar Prime Video, en un espacio del hotel Rosewood.
Aunque aquí Sherlock todavía no es más que un boceto del detective sagaz en el que se convertirá. Por el momento, es un joven sabelotodo, confiado e idealista en busca de sembrar la justicia en el mundo que acaba, gracias a la intermediación de su hermano Mycroft, en la universidad de Oxford con un puesto de mozo asistente. Porque la intención de Parkhill y Ritchie, entre dosis y dosis de violencia, es la de zumbullirse en las raíces de ese joven y rebuscar en ellas hasta encontrar qué es lo que le convertirá en el personaje que a futuro será.
«Mi hermano probablemente fue un poco más travieso en la escuela que yo. Yo lo veía cometer errores y pensaba que no iba a cometer los mismos. Tampoco fui demasiado sabelotodo. Con esto no quiero decir que fuera perfecto, pero definitivamente no era Sherlock», expone Hero Fiennes. Y sigue: «A mí lo que me parece muy interesante suyo es que es tan excepcional e irreconocible que todos estamos bastante fascinados por él. Viéndole en una etapa aún anterior al que todos conocíamos sucede aún más. Por ejemplo, conocemos su potencial, sabemos quién será pero le queda aún un largo camino por recorrer, podemos explorar cómo le influyen las relaciones con su madre y su hermano…».
Esos lazos familiares son los que desde sus inicios en la industria cinematográfica -a los 11 años consiguió su primer papel en la sexta entrega de Harry Potter como un joven Lord Voldemort- ha intentado desentrañar Hero Fiennes. Los de ser hijo de la cineasta Martha Fiennes. Los de ser sobrino de los actores Ralph y Joseph Fiennes. «Soy muy consciente de lo que supone nacer en mi familia, no creo que estuviera aquí si no perteneciera a esa familia. No me desperté un día pensando: ‘Tengo que ser actor’, simplemente, mi madre me lo enseñó. Interpreté un par de papeles, pero quería una infancia normal. Luego llegas a una edad en la que te das cuenta de que tienes que empezar a pagar las facturas y yo me sentí muy afortunado de tener la oportunidad de empezar a actuar».
«Siempre estaré agradecido de que mi familia y mi apellido me hayan ayudado a conseguir un lugar en el mundo del espectáculo»
- ¿Tuvo más fácil que otros compañeros la entrada a esta profesión por esa familia?
- Hice cientos de audiciones que probablemente me fueron fatal y que espero que nunca se muestren. Ahí aprendí. Siempre estaré agradecido de que mi familia y mi apellido me hayan ayudado a conseguir un lugar en el mundo del espectáculo, pero siempre he sido muy consciente de la importancia de aportar algo. Si estoy aquí, tengo que aportar algo yo mismo. Pero eso no hace que deje de estar agradecido a mi familia.
- ¿Qué le hace sentir el término de nepobaby?
- Es que creo que lo acepto porque es un término que se me puede aplicar. No me lo tatuaría ni lo pondría en mi biografía de Instagram, pero si alguien dice que soy producto del nepotismo y del privilegio estoy totalmente de acuerdo con él.
- Desde sus inicios ha estado vinculado a sagas muy importantes -Harry Potter, After…-, ¿eso le hizo tener que manejar la fama desde muy joven?
- ¿Honestamente? Sé que es muy fácil decir esto, pero es que yo realmente nunca quise ser famoso. Y tengo un grupo de amigos y unas rutinas que me mantienen con los pies en la tierra. Todavía juego al fútbol con mis amigos cercanos. Paso gran parte de mi tiempo haciendo cosas que me hacen sentir que no tengo el nivel de fama que tengo. Claro que he tenido malos momentos cuando me han reconocido, pero las ventajas superan enormemente a las desventajas. No me puedo quejar demasiado por eso.
- ¿Aunque eso conlleve tener que cambiar su vida?
- Es difícil y también es interesante. Recuerdo cuando hice la primera película de After, los productores me decían que mi vida cambiaría y fue así. Aunque no de manera tan drástica como me dijeron. No sé, es una cuestión de ir día a día, tener la mente abierta y, supongo, ver qué pasa. Pero es que tengo también una famiia que me mantiene con los pies en la tierra, son muy expertos en esto y tengo con quien hablar siempre si lo necesito.
«Nunca quise ser famoso, me paso gran parte de mi tiempo haciendo cosas que me hacen sentir que no tengo el nivel de fama que tengo»
- Hay muchos actores que exponen que salir de un gran éxito adolescente, como el de ‘After’, es realmente complicado que acaban ahí atrapados.
- Creo que, con suerte, si haces un buen trabajo en una película diferente te reescribes en la memoria de otras personas. Por eso, como actor, me parece muy importante saber elegir los trabajos correctos. Yo siempre quiero que si ahora estoy haciendo un papel, el próximo sea diferente del anterior. A mí eso me sirve para asegurarme de que no me estoy encasillando. Por eso creo que debes ser consciente de los papeles que eliges. Y si eres un actor medianamente decente, puedes dar vida a un personaje en el que la gente lo vea a él y no a alguien que ya hayas interpretado.
- Viendo los primeros episodios de ‘El joven Sherlock’ tengo la sensación de que este es el que más pegado está al mundo y a la sociedad actual. Hay una clara mirada en esta serie hacia el debate de la clase social. También una defensa de la realidad frente a lo falso…
- Me estás haciendo mucho más consciente con tu pregunta de esto, hasta ahora no lo había visto así. Pero creo que es verdad, sobre todo en eso de explorar la clase social, con el origen de Moriarty, sus antecedentes. Y sí, también el bien y el mal. Creo que aprendí mucho sobre por qué Sherlock hace lo que hace, no se trata solo de intentar ser el más inteligente y resolverlo todo, sino de tener una brújula moral, de que haya justicia en el mundo.
- Ese es un planteamiento absolutamente político.
- La gente probablemente podría malinterpretar a Sherlock como alguien que solo quiere ser el más inteligente, pero creo que le mueve un espíritu mucho menos narcisista. Quiere que la gente se enfrente a la justicia, que no sea un ojo por ojo y que hay una manera correcta de hacerlo. Creo que tener una brújula moral es un buen punto de partida para hacer del mundo un lugar mejor. Todos podríamos seguir ese ejemplo, esforzarnos por mejorar el mundo, denunciar a la gente que hace algo mal y animar a la gente a hacer lo correcto. Es una pena no tener más tiempo porque profundizar en esto nos podría llevar un buen rato.
- Siendo fan desde niño del personaje de Sherlock, habiendo visto pasar a tantas grandes estrellas por esa piel, ¿ha sentido la presión de verse ahí?
- Sí, sí que la sentí, pero es que yo siento presión con cada papel que tengo que hacer. Para mí eso significa que me importa lo que estoy haciendo porque si perdiera esa sensación de presión, probablemente me volvería complaciente y no haría un buen trabajo. Pero como gran fan de Sherlock, estoy muy dispuesto a criticar a cualquiera que le dé vida de forma incorrecta. Puedo ponerme en los zapatos de esos fans y ahí es cuando siento la presión. Simplemente tengo que saber usarla como motivación. Estoy respaldado por Guy Ritchie, por un elenco increíble y por Amazon, así que puedo dar lo mejor de mí.
- Tengo la sensación de que, además de ser fan del personaje, hay algo más que le ha llevado a aceptar ese papel que no nos está contando.
- Guy Ritchie juega un papel muy importante porque también soy un gran fan suyo. Esta es una gran oportunidad de ser el personaje más reimaginado y recontado de la historia, y cuando Guy lo lidera, vas a hacer cosas entretenidas. Mi respuesta es por qué no iba a hacerlo, quién no querría hacer este personaje. Podríamos estar aquí todo el día hablando de por qué querría interpretar a este personaje.
Porque quizás el joven de la ametralladora nunca se fue del todo. Y es el mismo que Sherlock Holmes.
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