Couture hace referencia a costura, a coser, a hilvanar, a zurcir. Es decir, a unir, a componer, a crear. Y sin embargo, la película de Alice Winocour con ese mismo título en verdad trata de fractura, de cortar, de destejer. Y lo que rompe la propuesta de la directora de películas como Próxima o Memorias de París es nada más y nada menos que el cuerpo de Angelina Jolie convertido en metáfora de todo cuerpo de mujer. De hecho, y con la distancia debida, la historia de la cinta es la propia historia de la actriz. Se trata del relato de una mujer que, ante la inminencia de un cáncer, se somete a una mastectomía radical. Eso en la ficción. En la realidad, fue en 2013 cuando la estrella se sometió a una intervención similar. Y así, la cinta descubre como nunca antes a la persona detrás del velo de la fama, a la mujer escondida en el mito popular, a la persona, vulnerable por definición, que no deja ver el personaje, infranqueable por naturaleza. Angelina Jolie, decíamos, que no es poco.
La actriz, de la mano de Alice Winocour, encarna en primerísima persona una tan irregular como sorprendente e inédita exploración del cuerpo de la mujer desde el mundo de la moda
Couture hace referencia a costura, a coser, a hilvanar, a zurcir. Es decir, a unir, a componer, a crear. Y sin embargo, la película de Alice Winocour con ese mismo título en verdad trata de fractura, de cortar, de destejer. Y lo que rompe la propuesta de la directora de películas como Próxima o Memorias de París es nada más y nada menos que el cuerpo de Angelina Jolie convertido en metáfora de todo cuerpo de mujer. De hecho, y con la distancia debida, la historia de la cinta es la propia historia de la actriz. Se trata del relato de una mujer que, ante la inminencia de un cáncer, se somete a una mastectomía radical. Eso en la ficción. En la realidad, fue en 2013 cuando la estrella se sometió a una intervención similar. Y así, la cinta descubre como nunca antes a la persona detrás del velo de la fama, a la mujer escondida en el mito popular, a la persona, vulnerable por definición, que no deja ver el personaje, infranqueable por naturaleza. Angelina Jolie, decíamos, que no es poco.
La película sigue el rastro a cuatro mujeres todas ellas vinculadas con el universo de la moda: una modelo, una maquilladora, una modista y una directora de cine. La primera (Anyier Anei) viaja desde Sudán a París en lo más parecido a un ejercicio de supervivencia; la segunda (Ella Rumpf) desea ser escritora por encima de cualquier sombra de ojos; la tercera (Garance Marillier) compone, con aguja y dedal, su primer vestido importante (el que abre la exhibición), y la última (Jolie) ha de realizar un cortometraje para el desfile inaugural a la vez que descubre el tumor que todo lo amenaza. Winocour se sirve de estas historias para trenzar un relato inédito no tanto de la moda desde el backstage, que también, como del propio cuerpo de la mujer intervenido, medido, calculado, roto y fracturado. Es así.
Couture resulta sorprendente, ácida y vibrante cuando avanza entre los pasillos atestados de gente o hierve entre los nervios de la première inminente. Digamos que la gracia y virtud del trabajo de la directora consiste en decodificar y darle la vuelta a muchas de las imágenes estandarizadas sobre la Fashion Week y alrededores. Lo contrario a El diablo viste de Prada, para situarnos. Pierde brío, sin embargo, cuando se enreda en melodramas y angustias también ellos tipificados. Pero por encima de cualquier consideración, sorprende el trabajo de una Angelina Jolie que literalmente se entrega al bisturí como probablemente nunca antes. Lejos de cumplir simplemente con la rutina del desahogo o la espectacularidad de la confesión, la actriz se ofrece ante la cámara en sacrificio en un tan raro como calculado ejercicio de vaciamiento. Y así, más allá del simbolismo más o menos evidente de la costura, Winocour se las arregla para componer desde la figura demasiado exhibida de toda una estrella una afilada reflexión sobre, ya se ha dicho, el cuerpo siempre en venta de la mujer. Lo que queda es una película irregular, brillante a veces, premiosa por momentos y siempre, gracias a su protagonista, intrigante. Angelina Jolie, que no es poco.
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Directora: Alice Winocour. Intérpretes: Angelina Jolie, Anyier Anei, Ella Rumpf, Louis Garrel, Vincent Lindon. Duración: 106 minutos. Nacionalidad: Francia.
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