La rehabilitación de la plaza de toros de Benidorm para convertirla en el futuro Benidorm Open Arena permitirá recuperar la celebración de corridas de toros en la ciudad. Así lo ha confirmado a este periódico el concejal de la Plaza de Toros, Jesús Carrobles, un día después de que el pleno del Ayuntamiento aprobara la adjudicación del proyecto y de las obras, presupuestadas en 13,87 millones de euros, para transformar el coso en un recinto multiusos destinado a albergar grandes acontecimientos culturales, deportivos y de ocio. El edil reconoce además que el crecimiento experimentado por el Benidorm Fest ha sido uno de los factores que han terminado de impulsar una actuación que llevaba años pendiente.
Este jueves se aprobó la adjudicación del proyecto y las obras por 13,87 millones de euros con los votos favorables del PP y Vox y la abstención del PSOE. El último festejo se celebró el 15 de abril de 2017
La rehabilitación de la plaza de toros de Benidorm para convertirla en el futuro Benidorm Open Arena permitirá recuperar la celebración de corridas de toros en la ciudad. Así lo ha confirmado a este periódico el concejal de la Plaza de Toros, Jesús Carrobles, un día después de que el pleno del Ayuntamiento aprobara la adjudicación del proyecto y de las obras, presupuestadas en 13,87 millones de euros, para transformar el coso en un recinto multiusos destinado a albergar grandes acontecimientos culturales, deportivos y de ocio. El edil reconoce además que el crecimiento experimentado por el Benidorm Fest ha sido uno de los factores que han terminado de impulsar una actuación que llevaba años pendiente.
Aunque el proyecto aprobado por el Ayuntamiento define el futuro Open Arena como un espacio multifuncional, Carrobles aclara que la rehabilitación se ha diseñado respetando todos los elementos necesarios para mantener el uso taurino de la instalación y que la plaza estará preparada para acoger festejos desde el mismo momento de su reapertura.
«Se respeta lo que eran las cuadras, la enfermería, el patio de caballos… Se respeta todo para hacer toros«, asegura el edil, quien subraya que el Ayuntamiento «tiene claro» que, si un empresario decide apostar por Benidorm, contará con el apoyo municipal.
Preguntado expresamente por si la nueva instalación estará preparada para celebrar espectáculos taurinos desde el primer día, responde de forma tajante: «Sí, sí, sí«.
Las obras comenzarán previsiblemente en el plazo de tres meses, una vez se redacte el proyecto de ejecución, cuya primera fase tendrá una duración aproximada de dieciocho meses. Posteriormente está prevista una segunda actuación para cubrir el recinto.
Carrobles explica que una de las exigencias fijadas por el Ayuntamiento durante el proceso de licitación era conservar la plaza, trabajar sobre ella sin derribarla y mantener intacta su esencia. «No se podía tumbar la plaza», afirma. De hecho, una de las propuestas presentadas quedó descartada al contemplar la demolición del edificio.
Esa filosofía se ha trasladado también al interior del recinto, donde se conservarán las dependencias imprescindibles para la celebración de festejos taurinos.
El aforo rondará las 12.000 o 13.000 personas para conciertos y grandes eventos, mientras que en configuración taurina será de alrededor de 8.000 espectadores, una capacidad que el concejal considera adecuada para recuperar la actividad.
Preguntado por si el auge del Benidorm Fest ha influido en la decisión de rehabilitar la plaza, el concejal reconoce que el certamen musical ha sido uno de los motores del proyecto. «Tenemos que rehabilitarla y convertirla en un espacio multiusos. Y, lógicamente, con la llegada del Benidorm Fest y la fuerza que ha adquirido este evento para Benidorm, también ha sido uno de los factores«, explica. Y admite que el recinto nace con vocación de albergar grandes acontecimientos de primer nivel, reforzando la oferta cultural y de ocio de la ciudad. Una nueva función que convivirá con la posibilidad de recuperar los festejos taurinos, ya que, insiste, la rehabilitación «respeta todo para hacer toros».
Carrobles reconoce que la recuperación de la actividad dependerá ahora de que algún empresario quiera organizar festejos en Benidorm, aunque garantiza el respaldo institucional. «Si algún empresario taurino apuesta por Benidorm, nosotros vamos a estar ayudándole«, asegura.
Además, afirma que dentro del equipo de gobierno existe una posición unánime sobre esta cuestión. «Tenemos claro que forma parte de nuestra cultura«, sostiene, aunque admite que la actividad taurina debe resultar económicamente viable.
A su juicio, el nuevo recinto puede convertirse en un revulsivo para la tauromaquia, siguiendo el ejemplo de plazas como Marbella o Estepona, que en los últimos años han recuperado la celebración de corridas con importantes entradas durante la temporada estival gracias a la modernización de sus instalaciones y a una programación adaptada a la demanda actual.
La plaza de toros de Benidorm cerró sus puertas en 2018 después de que informes técnicos detectaran importantes deficiencias estructurales provocadas por filtraciones de agua y problemas en el hormigón. Laúltima corrida se celebró el 15 de abril de 2017 con Andy Cartagena, Juan José Padilla y Varea.
Durante décadas fue uno de los grandes escenarios taurinos del verano español, llegando a albergar cerca de medio centenar de corridas en una misma temporada, además de conciertos, veladas de boxeo, eliminatorias de la Copa Davis o el antiguo Festival de la Canción de Benidorm.
Con el futuro Open Arena, el Ayuntamiento aspira a recuperar ese protagonismo con un recinto adaptado a las nuevas demandas culturales y de ocio, pero sin renunciar a uno de los usos para los que nació la plaza: la celebración de corridas de toros.
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