<p>Estoy enganchado a <i>Fashion Neurosis</i>, el podcast de <strong>Bella Freud</strong>. Bella es básicamente diseñadora de moda. En <strong>Reino Unido</strong> es bastante conocida; fuera, no tanto. Es una tía creativa… y una pésima entrevistadora. <i>Fashion Neurosis</i> es un podcast de entrevistas en elque ella ficciona una supuesta sesión de terapia en el diván. Por el canapé de Bella han pasado desde<strong> Christy Turlington</strong> hasta <strong>Charlotte Gainsbourg</strong>. Gente interesantísima que raja y raja, mientras la presentadora hace apostillas del tipo «qué guay», «es increíble» o «fascinante» que parecen metidas con la máquina de las risas enlatadas. <i>Fashion Neurosis</i> es increíble, fascinante y guay. También es la mejor muestra de que con una buena agenda de contactos se hacen milagros. Como diría el sabio, con buena [pene] bien se [copula]. No escucharás groserías así en <i>Fashion Neurosis</i>. Es un sitio finísimo ese podcast.</p>
‘Fashion Neurosis’ es un podcast de entrevistas en el que Bella Freud ficciona una supuesta sesión de terapia en el diván. Por el canapé han pasado desde Christy Turlington hasta Charlotte Gainsbourg
Estoy enganchado a Fashion Neurosis, el podcast de Bella Freud. Bella es básicamente diseñadora de moda. En Reino Unido es bastante conocida; fuera, no tanto. Es una tía creativa… y una pésima entrevistadora. Fashion Neurosis es un podcast de entrevistas en elque ella ficciona una supuesta sesión de terapia en el diván. Por el canapé de Bella han pasado desde Christy Turlington hasta Charlotte Gainsbourg. Gente interesantísima que raja y raja, mientras la presentadora hace apostillas del tipo «qué guay», «es increíble» o «fascinante» que parecen metidas con la máquina de las risas enlatadas. Fashion Neurosis es increíble, fascinante y guay. También es la mejor muestra de que con una buena agenda de contactos se hacen milagros. Como diría el sabio, con buena [pene] bien se [copula]. No escucharás groserías así en Fashion Neurosis. Es un sitio finísimo ese podcast.
No me escondo: me da envidia que Bella Freud (que, insisto, es una entrevistadora penosa) tenga uno de mis podcasts favoritos. Envidio también su posición de privilegio en el tejido creativo británico. Y me divierte su linaje, quizá el más loco posible. Freud es su apellido real: es hija de Lucien y bisnieta de Sigmund. Ahí es nada. Un pintor venerado y el inventor del psicoanálisis. Tiene mucha gracia que Bella se disfrace un poco de psicoterapeuta en su podcast. Y tiene mucho poderío que su lista de pacientes incluya a David Cronenberg, Alessandro Michele, Juergen Teller, Kim Gordon o Karl Ove Knausgard.
Para romper el hielo y para hacerlo de una manera que justifique que el podcast lleve la palabra «fashion» en su título, Bella siempre les pregunta qué ropa llevan puesta y por qué la han elegido. A lo mejor la tía no es tan mala entrevistadora, porque de esa primera preguntasalen cosas interesantísimas. Rick Owens lleva tacones de stripper porque su búsqueda de la incomodidad visual de los demás pasa por cuestionar su propia comodidad física. Esther Perel lleva un traje de Diane Von Fürstenberg color burdeos, porque a) Diane es su amiga y b) porque sabía que el sofá de Freud es verde oscuro y quería que la imagen quedase bonita. Helena Bonham Carter se pone lo mismo que llevó hace unos días en el funeral de su primo porque es Helena Bonham Carter y la queremos así. Cronenberg se tumba en el diván con una sudadera negra que sería una sudadera negra más si no fuese de una marca de culto porque con Cronenberg lo que parece simple realmente nunca lo es. O lo que parece barato. Charlotte Gainsbourg va alicatada de Saint Laurent porque tiene contrato con Saint Laurent y porque, si yo cupiera, también iría todo el día de Saint Laurent. Y si yo tuviera la agenda de Bella Freud, también haría algo tan bueno como Fashion Neurosis. Y, qué demonios, si tuviera su talentazo como entrevistadora, a quién pretendo engañar negándolo.
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