<p>La Academia del Cine ha hecho público el nombre de la ganadora del Premio Goya Internacional para la edición de 2026. La estadounidense <strong>Susan Sarandon</strong>, figura indiscutible de Hollywood y protagonista de clásicos como<i>Thelma y Louise</i>, será quien recibirá el galardón en la gala que Barcelona acogerá el próximo 28 de febrero.</p>
La actriz estadounidense se suma a un palmarés en el que están Cate Blanchett, Juliette Binoche, Sigourney Weaver y Richard Gere
La Academia del Cine ha hecho público el nombre de la ganadora del Premio Goya Internacional para la edición de 2026. La estadounidense Susan Sarandon, figura indiscutible de Hollywood y protagonista de clásicos comoThelma y Louise, será quien recibirá el galardón en la gala que Barcelona acogerá el próximo 28 de febrero.
Sarandon será la quinta celebridad internacional en recibir un premio que ya han recibido Cate Blanchett, Juliette Binoche, Sigourney Weaver y Richard Gere. Una constelación de estrellas a las que ahora se suma Sarandon a la que desde la Academia han decidido premiar por «ser uno de los rostros más destacados del Hollywood más admirado». La institución agrega que cuenta «con una filmografía que reúne un buen número de incuestionables obras maestras y también películas icónicas que han pasado a la cultura popular y joyas de culto recordadas por cinéfilos de todo el mundo».
De hecho, la actriz cuenta con nueve nominaciones a los Globos de Oro y cinco nominaciones al Oscar. Aunque la película que ha marcado su carrera ha sido Thelma y Louise, con esa pareja inolvidable con Geena Davis, el máximo galardón no le llegaría hasta cuatro años después con Pena de muerte. A las órdenes de Tim Robbins, compartiendo pantalla con Sean Penn, desplegó a esa monja, Helen Prejean, que ejerce como consejera espiritual y acompañante de un condenado a muerte.
La carrera de Sarandon, siempre marcada por un carácter arrollador, cuenta con hitos como The Rocky Horror Picture Show, que la convirtió en un auténtico icono pop en la década de los 70; Atlantic City, con la que inauguró sus nominaciones a los Oscar gracias al retrato de la decadencia estadounidense de Louis Malle; Los búfalos de Durham, su incursión en la comedia romántica o El cliente, el thriller judicial de Joel Schumacher.
Pese a ese despliegue de grandes papeles, el encaje de Sarandon con el entramado de Hollywood siempre ha sido complicado. En primer lugar porque ella siempre hizo gala de su activismo político. Y porque, ante esa situación, la industria le colocó el cartel de problemática. La estadounidense fue una de las principales voces en la oposición a la guerra de Irak a principios de los 2000. También desplegó su activismo contra la pena de muerte, su apoyo a movimientos como Occupy Wall Street y más recientemente su ferviente defensa de la causa palestina. Incluso entre los sectores más liberales de Hollywood despertó suspicacias unas actriz vinculada al ala más izquierdista del partido, el que lidera Bernnie Sanders.
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